lunes, 20 de junio de 2011

¡Vista, suerte y al toro!



Tras ocho años de servicio, me despido de mis queridos “cachorros”, de todos aquellos centenares de alumnos a los que tuve el honor de impartir clases durante todos estos años. Sin embargo, los planes de la Providencia, son otros. Días de alegría y llenos de sorpresas, días conflictivos aunque nunca tristes, días de cansancio y con el orgullo del deber cumplido. Durante todo este tiempo he podido disfrutar del cariño, complicidad y sonrisas de muchos de mis alumnos. A todos ellos, gracias por su tiempo, atención, esfuerzo y paciencia. A todos ellos perdón por si alguna vez no supe estar a la altura de las circunstancias.


También he podido aprender mucho de mis compañeros de profesión –algunos de los cuales me brindaron su amistad- a los que también recordaré, a pesar de los pesares, coincidiendo en el afán por lograr lo mejor de nuestros alumnos. Aunque, la verdad, no puedo decir lo mismo de aquellos que tuvieron que ejercer la acción de mando. Pero bueno cada uno, en el pecado, lleva la penitencia.

De todos modos, prefiero dejar hablar a todos aquellos alumnos a los que impartí clase durante todos estos años, a los padres de familia que confiaron en mí para guiar a sus hijos en su educación y a los compañeros de trabajo con los que he compartido tantos momentos. Ahí van algunos de sus testimonios:

Me ha llegado que dejas el colegio. Lo lamento muchísimo, y me consta por lo que he visto (comentarios y demás en FB) que tus alumnos también. Los que hemos tenido la suerte de tenerte como profesor sabemos lo mucho que nos ha valido tu labor. Gracias.

Aprovecho para manifestarle otra cuestión de la que nos acabamos de enterar en nuestra familia, y es la suspensión de servicios en el colegio por parte del profesor D. Juan Ignacio Vargas. Queremos transmitirle que para nuestra familia dicho profesor ha sido siempre un ejemplo de entrega, hombre de gran valía y cultura, muy bien preparado, no solo a nivel profesional sino especialmente a nivel personal en cuanto a su defensa de los valores tradicionales cristianos que tantas familias buscamos transmitir a nuestros hijos. Hemos recibido de él siempre un gran ejemplo para nuestros hijos. Concretamente fue el tutor de nuestro hijo (…), así como profesor de religión de varios de nuestros hijos y siempre le hemos tenido por alguien que representa muy bien la línea formativa en cuanto a valores y disciplina que esperamos como padres de familia del colegio. Para nosotros ha sido el mejor profesor del colegio, y en ocasiones hemos comentado que ojalá tuviéramos más profesorado con un perfil como el suyo. Desconocemos las causas de su marcha. Sabemos que es difícil hoy en día, por desgracia, encontrar profesores con valía profesional, humana y espiritual, incluso en nuestro colegio, y es por ello que nos apena enormemente su baja como profesor. Lo cierto es que en alguna otra ocasión nos hemos encontrado con decisiones de este tipo, que parecen contrarias al ideario del colegio; lo que nos ha sorprendido y apenado.

Nos vemos. Me han dicho que pasarás por el colegio. Hemos comentado tu caso (…) y todos estábamos indignados con esta decisión. Pero, ¿qué podemos hacer? Te deseo lo mejor Juan Ignacio.

Me he enterado hoy de la noticia y estoy alucinada. La verdad es que no se qué ha pasado, sólo decirte que gracias por tu apoyo en todos estos años y estoy aquí para lo que quieras.

Que sepas que lo lamentamos profundamente ya que nuestra experiencia como tutor de (…) y profesor de (…) ha sido muy buena y elogiamos tu capacidad para hacerte respetar por los alumnos, cosa que sabemos que hoy en día no está bien visto ni siquiera por parte de los propio padres y así va el mundo. Que sepas que en la clase de (…) los alumnos están sorprendidos e incluso triste en su gran mayoría al igual que en la clase de (…).

Soy (…), me ha dado su e-mail (…), es que al verle en la clase despidiéndose en general, pues he querido despedirme del que para mí ha sido el mejor profesor que ha pisado este colegio, se lo digo en serio, me dio muchísima pena cuando (…) nos lo comunicó, no me lo podía creer, bueno ya está ¿no?. (…) Espero que le vaya todo de arte, y que nos veamos algún día (…), la verdad que quedó pendiente el año pasado, y este año puede que sea el último , así que me encantaría un día ir con usted. Y no se preocupe por lo que ha dicho hoy , de lo de que lo sentía por si alguna vez se había enfadado con nosotros, creo que los profesores están para pararle los pies a los alumnos que nos portamos mal ( y digo "nos", ya que me incluyo) a veces, y ya no le digo si hay faltas de respeto del calibre de la del incidente, bueno , dejémoslo aparte, ha sido una sorpresa verle hoy , me ha hecho mucha ilusión verle, y además verle torear de salón je, je, je, (…) , bueno Maestro, me despido, espero que sigamos en contacto.

Nos sentimos muy disgustados con lo que te ha pasado con el colegio. Sentimos un profundo cariño hacia ti (…) y nos duele que no sigas en el colegio. Los chavales están muy consternados y te aprecian más de lo que te puedes imaginar. Cierto que te han tenido poco tiempo, pero has sabido ganártelos. Queremos agradecerte todo lo que has hecho por ellos, especialmente por (…). Deseamos de todo corazón que esta situación te sirva para mejorar profesionalmente, pues una persona tan preparada como tú merece un gran reconocimiento profesional. Cuenta con nuestro apoyo para lo que necesites.

Buenas Juan Ignacio, sólo quería enviarte un saludo y un fuerte abrazo, pues ayer me enteré que ya no sigues en el Santa Isabel y que no se han portado demasiado bien contigo, cosa que considero un error muy grave, pues hayan sido los motivos exagerados o lo que sea ( tampoco creo que me tenga que meter en eso), uno siempre ha de acabar como un señor en todas las facetas de la vida y creo que el colegio no se ha portado de esta manera de la cual siempre te has portado tú. En los años que compartimos en el colegio aprendí mucho de ti, no sólo en las clases sino también en educación y en la forma de ser, una persona siempre alegre y muy cercana con los alumnos pero a la vez sabía guardar las distancias para que no nos subiéramos a tus barbas. Fuiste un muy buen profesor de religión y eso que en nuestra época no era tarea nada fácil, pues aun recuerdo cuando nos pedías a mí y a (…) que te apoyáramos en las discusiones morales que mantenías con los de mi clase como (…), etc. ¡Qué tiempos! Hace ya unos añitos y me acuerdo como si fuera ayer. Sin más quería desearte muchísima suerte en los proyectos que lleves a cabo a lo largo de tu carrera y que sigas siendo tan buen profesor y persona como lo fuiste con nosotros, pues así las cosas te irán bien seguro pues aunque a veces se pasen momentos malos o no tan buenos, cuando uno es bueno con los demás, como es tu caso, siempre se tienen nuevas y buenas oportunidades. Incrédulo, perplejo, confundido, Indignado,... Hasta los cojones de tanta tontería. Un día nos tomamos una cerveza. Un abrazo

Un saludo desde casa (…). Qué tal estás? Tienes algo en perspectiva (laboralmente nos referimos)? Sentimos mucho lo ocurrido. Cuenta con nuestra cercanía. Los niños de tu clase te firmaron una foto pero no te la pudieron entregar porque ya te habías ido. Si nos das tu dirección particular te la podemos mandar. Lo han sentido todos.

Ya ha llegado a mis oídos la desgracia ocurrida en el colegio, y quería hacerle saber que tiene todo mi apoyo y el de mi familia. Lo cometido es una injusticia, y espero que la persona que ha impulsado esta acción inmoral y delictiva recoja lo que ha sembrado. Realmente, no sé cómo no se les cae la cara de vergüenza... o es que de eso no les queda nada.

Juan Ignacio: no quiero que nadie le haga dudar de tus capacidades como profesor, y más que eso, como formador. Porque en sus clases, no solo hemos estudiado Religión, sino que constantemente se ha hecho hincapié en todas las vertientes del ser humano como persona. Ud. siempre se ha interesado por los alumnos, y cuando hacemos algo mal, nos ha reprendido en la justa medida corrigiendo así las aristas propias del carácter adolescente en los alumnos. Siempre ha sido un claro ejemplo a seguir entre la juventud, un profesor respetable y coherente y una persona discreta y prudente en sus actos, no como otras personas, que han dejado clara con su actitud, la valía de su espíritu. Tengo muy presente en mí día a día sus enseñanzas y espero poder devolverle algún día toda su dedicación, que no fue poca. Si en estos días tan difíciles que se le vienen encima necesitara cualquier cosa, por favor, no dude en hacérmelo saber. Mi más sincero apoyo y saludos afectuosos también para su mujer.

Siempre me has parecido una persona excepcional y, por las referencias de mis propios hijos, un “maestro” en el sentido clásico del término, de esos que dejan huella y que ejercen el oficio de conductores de almas hacia la bondad, la virtud, la belleza y el conocimiento. Lamentablemente el Colegio se ha convertido en los últimos años en un centro en el que los maestros ya no son tan maestros sino meros vigilantes de parking y responsables de lo que le pasa al vehículo (los niños). Tú, evidentemente, naciste para lo primero: ser conductor de almas y así debes seguir. Te doy las gracias sinceramente por todo lo que has hecho por mis hijos y la huella que has dejado; te vas pero dejas mucho afecto, respeto y dignidad. Procura sacar un bien de todo esto porque nada ocurre porque sí, estoy seguro que Dios te quiere en otro sitio donde podrás desarrollar mejor tus habilidades, tus dones y hacer mucho bien. (…). Mucho ánimo y agárrate fuerte a la Cruz.

Los niños me han comentado que hay clases en las que quieren escribirte una carta de apoyo, enviarte algún regalo... en fin, no sé qué harán al final, pero demuestra el gran cariño que te tienen.

Nos hemos enterado de lo ocurrido contigo en Santa Isabel a través de (…). Sólo unas líneas para mostrarte nuestro apoyo como padres del colegio y nuestro ofrecimiento por si lo necesitas.

Me lo dijeron y no me lo creía(…). No les hagas caso y cuídate mucho porque son bastante peligrosos en este aspecto. (…) Tú no des tu brazo a torcer, si no tienen razón no la tienen y ten mucho cuidado con los compañero; vi echar a mucha gente y con gran experiencia y buen control en el aula (los iban despidiendo sin saber por qué), nunca se sabe quien está y dónde porque a la hora de conservar el puesto de trabajo se hace cualquier cosa. (…) Ahora piensa que te encomendaremos en nuestras oraciones y tómatelo lo mejor posible.

Cuenta conmigo y ahí tienes a (…) montando grupos de apoyo en facebook. Ese también es de la Legión, pero de la de Melilla. Un abrazo

Al llamar a (…)  para decirle que había llegado bien a mi destino, me ha explicado que te han “invitado” a dejar el colegio. Aunque la distancia no me permite decírtelo cara a cara, lo cual espero poder hacer a mi vuelta, quiero manifestarte nuestro apoyo en estos momentos difíciles y nuestro agradecimiento por todo lo que has hecho por nuestros hijos. En estos momentos de debilidad generalizada y criterios amoldables, les has dado ejemplo de cercanía y firmeza al mismo tiempo, algo que ellos mismos valoran muchísimo, tal y como nos han explicado en numerosas ocasiones. No sé si estamos a tiempo de hacer algo para que tu situación en el colegio sea reconsiderada; en cualquier caso, cuenta con nosotros para cualquier acción que creas conveniente. (…) ya ha hecho llegar al colegio nuestro estupor y tristeza. Y cuenta, por supuesto, con nuestras oraciones y nuestra total disposición para ayudarte en el futuro. Un fuerte abrazo de una familia amiga y agradecida.

Todavía no he digerido lo ocurrido. Me parece todo excesivo. (…) ¿Cómo después de ocho años un profesor deja de ajustarse al modelo educativo, cuando hacía pocos días el colegio presumía en su web de tener un profesor que era doctor y que había publicado un libro?

Siento mucho lo que pasó en el cole, por lo que yo sé (y corrígeme si me equivoco), al parecer, un alumno te faltó al respeto, y no se cual fue tu reacción (pero me la puedo imaginar aunque no sé si acertaré) y lo segundo que supe es que te "invitaron" a salir. Pero por lo que me han contado, te fuiste por la puerta grande (como no podía ser de otra forma), aplausos del alumnado incluidos. Me sabe mal, porque entre otras cosas, soy de los que piensan que la autoridad del profesorado es algo que hay que fomentar y mantener, además (…), tengo entendido que eres un gran profesor, así que nada más que aguantarse.

No quiero ahondar más en la herida de tu "salida" del colegio, pero según tengo entendido, y como tú mismo me has explicado, te habías convertido en alguien "incómodo" al no ser servil con la dirección. Es algo que no acabo de entender del todo, ya que siempre he defendido que como padre de alumna, precisamente en ese centro, no se nos tenía en cuenta tanto como así lo hacen en otros colegios, lo cual, personalmente, encontraba una ventaja. Soy de los que piensan y defienden la autoridad del profesorado, he visto en demasiadas ocasiones a papás decir a las profes lo que tenían que hacer... para mí, es inaudito, ya que ¿a que no se le dice al panadero como tiene que hacer el pan?, pues porque a un profesor ¿nos creemos que sólo por pagar el cole tenemos derecho a dirigirlo a nuestro antojo? Por desgracia, eso ocurre... y con mucha frecuencia.

El problema lo veo en que el alumno (y es una suposición mía) tiene los días contando, ya que el resto del alumnado no han visto con buenos ojos lo que ha ocurrido, así pues, tienes por un lado a un alumno descontento porque el resto le ignora, y por otro, a un centro educativo que ha perdido a un gran profesor... si nos cargamos a los buenos ¿que tendremos, profesorado mediocre?, si eso es así, mi obligación como padre está en buscar la que considere la mejor educación para mi hija, por lo que a la larga, acabará saliendo y cambiando de centro. Visto lo visto y haciendo una breve reflexión, ¿que ha ganado con esto la dirección? Queda demostrado entonces que se nos hace más caso del que nos hicieron creer, y precisamente lo que no hay que hacer es dar poder a los padres, o por lo menos, que no sepan que lo tienen...

¿Cómo estás? ¿Estás inmerso en la redacción de tu nuevo libro? Con el ritmo tan vertiginoso del colegio ni siquiera te felicité por tu primer libro. En la reunión de padres (…) hubieron muchos elogios hacia ti, sobre todo (…), y la mayoría de padres estaban en desacuerdo con tu despido y por la manera como habían acontecido los hechos. Los alumnos te echan de menos y hablan de ti, sobre todo (…).

¿Qué tal todo? Espero que estés bien. Me han llegado “rumores” que ya no estás en Sta. Isabel…. ¿es cierto? Qué ha pasado? ¡Si eras el único que sacaba las castañas del fuego! Espero que todo te vaya bien… Siento lo del CRMSI, pero no me sorprende…. Yo saqué a (…) por eso mismo, porque la disciplina era muy floja… el único que ponía chispa de disciplina eras tu... y al saber que en (…) no ibas a tenerlo como tutor, no me quise arriesgar, bastante follón había con los niños de la clase, para que encima me tocase un tutor o tutora que no comulgase con nuestra disciplina….y sé que es difícil.

Soy el padre de (…). Al poco de saber de tu marcha de Santa Isabel (sé que desagradable) te envié un correo-e, pero al contacto del colegio, sin pensar que muy posiblemente no lo leerías. Aprovecho ahora para reiterarte mi agradecimiento por tu entrega y por tu ejemplo tan a contracorriente. Dios te lo pague. Seguro que esta situación no buscada por ti acabará siendo una oportunidad de mejora, espero que bien pronto. Si algo puedo hacer, ya me lo comunicarás.

A todos vosotros, queridos amigos, gracias. A todos vosotros os deseo lo mejor aplicando el lema que daba a mis cachorros antes de comenzar un examen: “¡Vista, suerte y al toro!”






11 comentarios:

Alonso de Blanco dijo...

El año pasado, expulsaron de mi colegio al mejor profesor que había tenido nunca. Por lo visto, las directivas suelen tener preferencia, a la hora de expulsar, por los profesores más formados y queridos por los alumnos.
Sé muy por encima el motivo por el que ha sido expulsado y sepa que le apoyo. Hoy en día el alumnado hace lo que le da la gana, y sabe que tiene más poder que el profesor. Esto ocurre más en los institutos. Muchas veces me han dado ganas de levantarme y darle un tortazo a algún compañero mío.

"Caer está permitido, levantarse es obligatorio"

Fernando dijo...

Grandisimo, como siempre. Esa frase será mítica y se le recordará siempre!!!
Sobre su cese... que decir... en una generación en que lo normal es malcriar a los niñatos no se puede esperar mucho más. Me han contado más del chaval y... bochornoso. No se como ha podido el colegio tratar asi a uno de sus mejores profesores. Vergonzoso. Se le echa de menos, y más se le echará cuando acabemos el bachillerato y no haya nadie que toree...
Gracias por todo y un abrazo,
Fernando Terrés

Jaime Viure dijo...

Don Juan Ignacio estoy seguro que no voy a olvidar al gran profesor de religión que tuve el privilegio de tener. Sobre todo por los grandes valores que nos enseñó y por como los enseñaba. Por parte de mi familia y yo le agradecemos mucho todos estos años de dedicación. Un fuerte abrazo con todo nuestro soporte para que siga adelante.
Jaime Viure

Anónimo dijo...

Don Juan Ignacio1 Sus alumnos no le olvidan!

Mateo Arg dijo...

Sr Vargas ha sido usted un magnifico profesor, espero poder devolverle la copa a la que me invito en el juan carlos!!
Vista, suerte y al toro!

Álvaro Graells dijo...

Cuando llegó la noticia a la mayoría de sus alumnos, faltaron segundos para que la mayoría, le brindara un pequeño homenaje desde facebook, ya sea subiendo una foto o dedicandole un estado. Y eso dice mucho de usted como persona y profesor. Realmente, cuando estás en el colegio no te das cuenta de los profesores que tienes, pero al llegar a la universidad miras hacia atrás y te acuerdas de los profesores que más te han enseñado e influenciado, y usted es uno de ellos. Quiero agradecerle todo lo que nos enseñó a cada uno de los que nos sentamos en sus clases ¿ Quién no se acuerda de las autoevaluaciones, los debates en clase con usted como moderador, las intenciones antes de rezar? todo ello resumido en una idea, los valores que nos transmitió como personas y como cristianos. Dicen que uno de los mayores homenajes que se le puede hacer a un profesor, es el reconocimiento por parte de sus alumnos, por eso espero que como yo, muchos comenten para agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros. Un fuerte abrazo Juan Ignacio, y no se olvide que sus alumnos, ¡Están con usted!

PD:Espero que ahora que le sigo en twitter, poder hacer algún día una cerveza que más de un ex alumno con los que me voy viendo a diario lo desearía.

¡VISTA, SUERTE Y AL TORO!
Álvaro Graells

Álvaro Rueda Jiménez dijo...

Juan Ignacio, ¿qué decir si ya está todo dicho? Simplemente agradecer todos los años y conocimientos que compartió con nosotros, sus alumnos. Y, por supuesto, darle todo mi apoyo (no saben lo que hacen, a este ritmo, acabará de director un niño de parvulario).
Muchísimas gracias por todo,
Álvaro Rueda Jiménez

Javier Massó Martín dijo...

Juan Ignacio creo que usted ha sido uno de los profesores que mas me han aportado desde que he estado en el Santa Isabel y no hablo de religión. Sus clases me hacían pensar y me han enseñado a darle vueltas a todo.

Gracias por toda su dedicación y esfuerzo, espero que ahora en adelante le vayan las cosas mejor todavia.

Juan Ignacio Vargas dijo...

Queridísimos ex alumnos:

Lo primero de todo, deseo agradeceros vuestras afectuosas e inmerecidas palabras de cariño y apoyo. Os deseo todo lo mejor para vuestras vidas profesionales y personales que, a buen seguro, sabréis manejar con acierto.

Por otro lado, recordad que nacemos para servir y servimos hasta morir. Pero no de manera estridente o exaltada, no. Sino muriendo a vosotros mismos para que Él se adueñe de vuestras vidas y alcancéis así la verdadera felicidad. Dejaros la piel en vuestra vida cotidiana familiar, amistosa y profesional haciendo endecasílabos de la prosa diaria como dijo un santo.

Sin más me despido de mis "cachorros" con un ¡Vista, suerte y al toro!

Anónimo dijo...

¡Sólo le tuve un año de profesor pero le recuerdo como uno de los mejores! Ayer me enteré de lo que había pasado y quería mostrarle mi apoyo.

Muchas gracias por todo Don Juan Ignacio.

Pablo O.L.

Juan Ignacio Vargas dijo...

Querido Pablo:

Te agradezco mucho tus inmerecidas palabras. De todos modos, espero haberte ayudado en alguna que otra ocasión a luchar por el Bien, la Verdad y la Belleza.

Un fuerte abrazo,