jueves 12 de enero de 2012

Katyn



Katyn, A. Wajda, Polonia, 2007

Polonia. Un país que estuvo muchísimos años en manos de extranjeros (1772-1918) tales como de prusianos, rusos y austro-húngaros, y cuando consiguió la independencia política -al acabar la Gran Guerra- fue dirigida por una dictadura militar (desde 1926) al mando de Pisuldsky. Tras el Paco de No Agresión germano-ruso, fue invadida por estas potencias totalitarias y arrasaron con toda le elite polaca, especialmente en los bosques de Katyn por mano soviética donde llevaron a término un genocidio que acabó con más de 20.000 personas. Por su parte, los alemanes, llevaron en territorio polaco el gueto de Varsovia donde aniquilaron a miles de judíos, sin contar con los lager tan crueles como el desgraciadamente famoso de Auschwitz-Birkenau, donde fueron ejecutadas millones de personas. (VARGAS EZQUERRA, Juan Ignacio, La Génesis del Mundo Actual. Del alba al ocaso de Europa [B-4874-11], Pág. 253).
Este es el panorama histórico en el que Andrzej Wajda (víctima por vía paterna del genocidio) plasma maravillosamente cómo en la primavera de 1940 –meses después de la invasión germano rusa de Polonia- los soviéticos “purgaron” a toda la oficialidad del ejército, catedráticos y maestros, sacerdotes y religiosos, intelectuales y periodistas… con el único objetivo de eliminar físicamente cualquier tipo de posible resistencia de la élite polaca, tal y cómo se demostró al acabar al II Guerra Mundial; primera república popular comunista y primera en deshacerse del yugo soviético.
En Katyn, se reproduce los momentos de angustia con la que los polacos –militares, catedráticos- fueron ejecutados en el bosque ucraniano homónimo (al estilo del genocidio español en Paracuellos). Emplea Wajda diversos “flashback” durante la película, en la que se ve cómo reaccionan los familiares de los asesinados tras la guerra, cuyas nuevas autoridades pro rusas mintieron sobre los hechos, achacándolo a los alemanes.
Un film, en definitiva, dramático, comprometido con la verdad y valiente en la exposición de los hechos. Muy recomendable.

2 comentarios:

Pablo dijo...

¡Venga tu Reino!

Querido porfesor Juan Ignacio:

Por medio de este e-mail deseo saludarle, esperando que le esté yendo todo muy bien.

Gracias por informar sobre el buen cine. Su blog es un verdadero periódico para mí. MUCHAS GRACIAS.


Sin más por el momento, me despido, encomendándole en mis oraciones.

Su fiel exalumno;

H. Pablo Lorenzo-Penalva, L.C

Juan Ignacio Vargas dijo...

Estimado Pablo:

Me alegre saber de ti, caballero. Confío en que vayan bien tus estudios y que progreses en igual forma en tu vida espiritual.

Confío en que esta bitácora ayude un poco más a aportar un grano de arena al mundo cultural de nuestro tiempo.

Un fuerte abrazo,